Vitali Kruchin, presidente de la Federación de Tiro Práctico de Rusia, encontró una forma muy original de interpretar diferentes melodias.

Con ayuda de dos pistolas marca Glock y un indudable maestría en el manejo de las mismas el hombre interpretó temas como la ‘Oda a la alegría’, de Ludwig van Beethoven, la canción infantil ‘El viejo MacDonald tenía una granja’ y ‘Murka’, una popular canción rusa de estilo ‘romance criminal’.

Junto a una orquesta y dos cantantes, el hombre disparó las armas de fuego contra placas de acero; el impacto de cada bala tocaba una determinada nota. Vitali bautizó a esta nueva práctica como “Glockafon”.